Entrenar fuerza es aumentar tu techo
Cuando hablamos de entrenamiento de fuerza, muchas personas imaginan barras, discos y grandes cargas. Sin embargo, la fuerza va mucho más allá de cuánto peso eres capaz de mover.
Entrenar fuerza significa preparar nuestro cuerpo para responder mejor a las demandas de la vida diaria: cargar la compra, levantarnos del suelo, subir escaleras, jugar con nuestros hijos, mover un objeto pesado o disfrutar de una ruta por la montaña.
La vida no cambia, tu capacidad sí
Me gusta imaginar la capacidad física como un techo.
Cada día nuestro cuerpo se enfrenta a diferentes demandas: subir escaleras, cargar la compra, levantar a un niño, caminar por la montaña o mover un objeto pesado.
Esas demandas apenas cambian. Lo que sí podemos cambiar es la altura de ese techo.
Si nuestro techo es bajo, muchas de esas tareas estarán muy cerca de nuestro límite y supondrán un gran esfuerzo.
Cuando entrenamos fuerza, aumentamos nuestro techo.
Las demandas de la vida siguen siendo las mismas, pero representan un porcentaje mucho menor de lo que nuestro cuerpo es capaz de hacer.
La vida no cambia. Cambia tu capacidad para afrontarla.
La fuerza es solo una parte
Aumentar ese techo no consiste únicamente en desarrollar fuerza.
También necesitamos movilidad, coordinación, equilibrio, resistencia y control corporal para que nuestro cuerpo pueda utilizar todas esas capacidades de forma eficiente.
Por eso, en VZB entendemos el entrenamiento como el desarrollo de capacidades que nos permitan movernos mejor, adaptarnos a diferentes situaciones y mantener nuestra autonomía durante muchos años.
Si quieres saber cómo empezar a aumentar tu techo, ponte en contacto con nosotros. Tanto si buscas entrenamiento presencial como si prefieres un acompañamiento online, estaremos encantados de ayudarte a desarrollar un cuerpo más fuerte, más capaz y preparado para todo lo que la vida ponga por delante.